Aburrido de hacer de profeta de las calamidades que se avecinaban, por un tiempo he dejado de escribir en mi blog. Lo hago de vez en cuando, dependiendo de mi estado de ánimo y a la vista de la escasa repercusión que mis opiniones encuentran en la red, dicho sea sin ánimo de ofender.
Los últimos 100 días de gobierno, sin embargo, y ante el cúmulo de despropósitos y canalladas que el Partido Popular viene perpetrando, merecidas o no por las concesiones que de siempre hemos hecho los socialistas a las derechas, me incitan a tomar de nuevo la pluma (el teclado) para no morirme de asco y demostrarme a mí mismo que se puede y se debe pensar y actuar de otra forma. Ya sé que somos los mismos en las manis y en las huelgas....pero no me voy a callar.
Así que, dicho y hecho.
Sin ir más lejos, ayer mismo un periodista, Manuel Angel Méndez publicaba en El País un documentadísimo artículo titulado "Auge de Incubadoras" (entidades y fonos que impulsan empresas de base tecnológica) que anoche mismo remití a mi sobrino Javier, convencido como estoy de la capacidad de nuestros jóvenes para superar situaciones como esta y para adentrarse en aventuras innovadoras que mejoren nuestras condiciones de vida.
Y es que para los que nunca tuvimos más que nuestra fuerza de trabajo físico o intelectual para sobrevivir estos ataques que la derecha más reaccionaria de Europa está poniendo en marcha no nos cogen desprevenidos. De hecho, somos conscientes de que nuestro llamado estado de bienestar no ha llegado siquiera a aproximarse a los niveles alcanzados en Francia, Inglaterra o Alemania por no citar a Suecia y/u Holanda que dejan en ridículo las recientes machadas contra los franceses, como la de ¿A qué quieres que te gane? Me han contado que alguien respondió en Internet a la francesa: puesto si quieres lo hablamos: te gano a salario mínimo, a jornada de trabajo, a estabilidad en el empleo, a inversión pública en bienestar social, a edad de jubilación, etc. etc.
Es cierto que la gratuidad y universidad de nuestro sistemas educativo y sanitario eran impensables para quienes crecimos entre el miedo a la represión, el hambre y la emigración y que ha sido posibles gracias los gobiernos socialistas a los que hemos votado una ay otra vez las clase populares (la última el 29M) pero vamos, que ni de lejos, hemos alcanzado lo que se conoce como estado del bienestar conseguido por los gobiernos socialdemócratas europeos después de la II Guerra Mundial.
Por eso reacciono a mi modo y manera. Valiéndome de esta herramienta que el progreso nos ofrece, de la iniciativa mencionada de El País de ayer y sobre todo de la necesidad que tenemos todos de vislumbrar caminos de esperanza e iniciativas constructivas y con visión de futuro. En próximos artículos quiero desgranar el artículo mencionado (por cierto que tendré que buscar en Google quién es este periodista) y que habla de la llegada a España en busca de talentos emprendedores de Fondos Internacionales especializados en impulsar el arranque (start up) de nuevas empresas de base tecnológica, convencidos como están en la capacidad y el talento de nuestros jóvenes. Así que seguiré con la matraca.